Como ya es de conocimiento general, Estados Unidos anunció la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

En una operación sin precedentes, el líder sudamericano fue extraído de su propia habitación por el ejército estadounidense. Actualmente enfrenta un juicio por narcoterrorismo en Nueva York, donde ya se ha declarado inocente.

Pero más allá del impacto político, la clave está en el petróleo. Trump ha sido claro, quiere a las empresas energéticas de Estados Unidos operando en Venezuela, convencido de que esto puede generar una gran cantidad de riqueza.

¿Qué pasó en Venezuela?

Durante las últimas semanas, Estados Unidos fue incrementando su despliegue militar alrededor de Venezuela, en un entorno de tensión creciente.

De manera inesperada, el ejercito llevó a cabo una operación en la noche que, en menos de tres horas, Maduro fue capturado.

  • El despliegue: Más de 150 aviones/helicópteros de Estados Unidos barrieron el país después de neutralizar las defensas aéreas venezolanas.

  • La captura: Una unidad Delta Force aterrizó en la base militar donde estaba Maduro, rompieron las puertas de acero y lo detuvieron él y a su esposa antes de que pudieran llegar a su habitación de pánico.

Según el Wall Street Journal, Estados Unidos tenía "un activo en el círculo íntimo de Maduro" que ayudó a rastrear a Maduro. Además, se reporta que los Delta Force ensayaron en una réplica a escala real del complejo presidencial en una ubicación clasificada.

El New York Times señala que la actitud despreocupada de Maduro y sus bailes públicos convencieron al equipo de Trump de que se estaba burlando de ellos, creyendo que las amenazas eran un "bluff". No lo eran.

"Vamos a administrar Venezuela"

Esa fue la frase exacta. Poco después de la captura, Trump fue directo sobre los planes de Estados Unidos: establecer una presencia en el país, con el petróleo como eje central.

“Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen una infraestructura petrolera hoy deteriorada y empiecen a generar ingresos para el país”, afirmó Trump.

Al ser cuestionado sobre por qué Estados Unidos necesita el petróleo venezolano, el secretario de Estado, Marco Rubio, fue directo: “¿Por qué China necesita su petróleo? ¿Rusia? ¿Irán? Este es Occidente. Aquí es donde vivimos”.

Además dijo que Rusia, China e Irán deben “salir”, al afirmar que el hemisferio occidental “nos pertenece” y que ningún país “fuera de nuestro hemisferio” debería operar en lo que calificó como el patio trasero de Estados Unidos.

Tras la captura de Maduro, el gobierno venezolano se reorganizó y la ex vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina.

Trump también lanzó una advertencia: si Delcy Rodríguez “no hace lo correcto”, dijo, “pagará un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”.

¿Es todo esto sobre petróleo?

Reducir los precios del crudo es un pilar clave de la estrategia de largo plazo de la administración Trump. Un petróleo más barato suele traducirse en una menor inflación general.

El crudo está ligado al índice de precios al consumidor en Estados Unidos, ya que es un insumo fundamental para el transporte, la logística y los procesos productivos.

En el contexto actual, una inflación más baja también podría abrir la puerta a nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.

Y aquí es donde Venezuela se vuelve particularmente relevante. El país supuestamente concentra las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, cerca de una quinta parte del total global.

Fuente OPEC

Sin embargo, tras más de dos décadas de gobiernos socialistas, Venezuela hoy produce apenas un millón de barriles de petróleo al día.

Esto representa aproximadamente un tercio de lo que bombeaba a comienzos de siglo y menos del 1 % de la oferta mundial.

Debido a las fuertes sanciones impuestas en los últimos años, una gran parte de los barriles ha terminado en China, obviamente vendidos con descuentos.

Venezuela también ha firmado acuerdos estratégicos con Rusia e Irán, tanto en materia de armamento como de influencia geopolítica.

De acuerdo con Bloomberg, volver a una producción de dos millones de barriles diarios o más requeriría reformas profundas y de gran escala.

Además, los grandes proyectos petroleros tienen ciclos largos: toman años, no meses. Esto no es una historia de “un millón de barriles extra mañana”.

Y no solo importa la cantidad de petróleo, sino también su calidad. El crudo venezolano esta lejos de ser “premium”. Es mayoritariamente ultrapesado, lo que exige procesos de refinación complejos y costosos.

¿Qué significa esto para los mercados?

Algunos esperaban que los acontecimientos del fin de semana provocaran una fuerte caída en los precios del petróleo, ante la expectativa de una mayor oferta. Sin embargo, eso no ocurrió.

El crudo WTI sí mostró una caída inicial cuando abrieron los mercados tras el fin de semana, pero revirtió el movimiento.

Los mercados han concluido que la captura de Maduro no alterará de forma material la oferta global. De hecho, es poco probable que los acontecimientos en Venezuela tengan un impacto significativo en el precio del petróleo durante los próximos años.

El posicionamiento en petróleo está cargado hacia el lado corto, apostando por nuevas caídas. Incluso antes de los eventos en Venezuela, las posiciones cortas en petróleo ya se encontraban en su nivel más saturado en más de dos décadas.

Esto podría interpretarse como una señal contraria. Con el posicionamiento tan cargado del lado corto, el petróleo podría estar en condiciones de rebotar al alza, incluso a pesar de los acontecimientos en Venezuela.

No obstante, un eventual “control” estadounidense sobre el petróleo venezolano podría convertirse en un viento en contra para el petróleo en el largo plazo.

Goldman Sachs dijo que un aumento potencial de la producción venezolana eleva los riesgos a la baja para el precio del petróleo a partir de 2027 y en adelante.

Aun así, hubo movimientos relevantes en otros frentes del mercado.

Las acciones de las compañías petroleras subieron fuerte al inicio de la jornada

Ali Moshiri, ex ejecutivo de Chevron, ya se encuentra levantando 2,000 millones de dólares para proyectos petroleros en Venezuela.

Moshiri dijo “El interés en Venezuela ha pasado de cero a 99 %”.

Para Cerrar

  • Trump está decidido a llevar de vuelta a las empresas estadounidenses a Venezuela y a impulsar la producción de petróleo del país sudamericano.

  • Sin embargo, esto no es una solución inmediata. Requerirá tiempo, trabajo y miles de millones de dólares en inversión.

  • Hasta ahora, los acontecimientos han tenido prácticamente ningún impacto en los precios del petróleo.

  • No obstante, una mayor participación de Estados Unidos en Venezuela podría presioonar a la baja el precio del petróleo en el largo plazo.

Recommended for you

No posts found